lunes, 20 de octubre de 2014

Visión general de nuestra actualidad económica

Visión general de nuestra actualidad económica 

La gestión del ultimo gobierno de Venezuela ha estado signada por una serie de medidas dirigidas a concentrar el poder político y las decisiones económicas en la figura del presidente de la república y su tren ministerial, transformando a su partido político en principio y fin, en lugar de utilizarlo como una herramienta mas que posee una sociedad diversa y amplia, el ejecutivo nacional fue construyendo apoyo de manera que se han hecho de la mayoría de los cargos de elección popular, utilizando recursos públicos de una manera irresponsable y un discurso basado en la confrontación. Han llevado al exceso viejas prácticas estatizadoras y una política de expropiaciones sin ningún sentido estratégico, que han causado en los inversionistas nacionales y extranjeros un aumento en la percepción del riesgo para hacer negocios en el país. Lo resultados hoy son evidentes, una economía desorientada rumbo a la recesión, que genera y generara severas dificultades sociales.
En la otra acera tenemos a una oposición que parece creer que los problemas del país se deben a la mala administración de los funcionarios actuales y que simplemente con ganar unas elecciones, cambiar los rostros, pero manteniendo el mismo esquema encontraremos soluciones, sin entender que hay serios problemas de fondo que deben ser solucionados, por lo tanto contaríamos con un gobierno de izquierda mas moderado, pero con el mismo enfoque de redistribución de renta, pareciera que en largo plazo no hubiera una opción viable para aplicar en el país políticas racionales apegadas a las ciencias económicas.
En las últimas décadas se nos ha hecho creer a los venezolanos que tener grandes reservas petroleras y enormes recursos naturales es sinónimo de una riqueza infinita, con las cuales podemos satisfacer nuestras necesidades más básicas y algunos cuantos lujos, pero con la crisis actual ha llegado la hora de responder esta pregunta ¿Somos realmente un país rico? No, no lo somos porque la riqueza no es algo que existe en la naturaleza, no es algo que esta “dado”, la riqueza se crea a través del ingenio, la investigación, el trabajo, actividades que se ven desestimuladas y hasta golpeadas por las malas políticas económicas de los gobiernos, cuando mucho somos un país con grandes potencialidades, ya que en Venezuela absolutamente todo esta por hacerse.
Nuestros ingresos provienen de la renta petrolera, este es un pago que nos realizan por ceder nuestro derecho de propiedad sobre el petróleo, pero el verdadero valor agregado no se genera en el país.  El petróleo estaba en el subsuelo hace cientos de miles de años, pero fue el ingenio humano que le otorgo su valor actual, sin el esfuerzo de las personas orientado a mejorar su situación material no hubieran nacido las tecnologías que le dieran utilidad, por lo tanto continuaría yaciendo en la tierra con un valor significativamente menor al actual.
Pero el mito del país rico no es el único que se ha apoderado de nuestra imaginación, existe uno mas dañino aun, también nos han hecho creer que los únicos que pueden manejar esa “riqueza” son los políticos, sentados en Caracas, dirigiendo el país desde la distancia, colocando un poco de renta aquí y otro allá, ahí es donde radica la base de nuestro fracaso, hemos entendido la economía como un numero determinado de políticas coyunturales (como va viniendo vamos viendo) a ser aplicadas por un gobierno central y no como lo que realmente es, la interacción de millones de individuos, cada cual con capacidades y motivaciones únicas que generan un volumen de información que no puede ser procesada por ningún planificador central, ejemplos del fracaso de estos sistemas centralizadores sobran, Alemania Oriental, Corea del Norte, La Unión Soviética, entonces por que empeñarnos en llevar ese rumbo.

Una economía competitiva para el desarrollo

Lamentablemente la mayoría de las personas ven la competitividad como un anti valor, que genera grandes daños a la sociedad, partiendo de la premisa de que si existen grandes ganadores también habrán grandes perdedores, personas “explotadas” por lo tanto el gobierno haciendo uso de sus facultades debe intervenir para acabar con tanta “inmoralidad”. Pero yo lo veo desde este punto,  recordemos a los atletas profesionales y aficionados constantemente poniendo a prueba sus capacidades, tratando de mejorar sus condiciones físicas y técnicas, cada vez que compiten hay ganadores que obtienen el reconocimiento del resto del grupo, someterse a la competencia los ha llevado a mejorar sus cualidades y a obtener beneficios pero ¿que pasa con los que no ganaron, con los “perdedores”? también ganaron, someterse a la competencia también los hizo superar sus limitaciones y condiciones iniciales, mejorando su estado físico, sin duda alguna ganaron en salud y se encuentran mejor que quienes simplemente se quedaron en casa viendo TV.  Por lo tanto en el ámbito económico un estimulo a la competitividad generaría un crecimiento real y sostenido, con grandes beneficios que estimularían a las personas a tratar de superar sus limitaciones para poder obtener resultados favorables, no cabe duda que existirán personas y grupos que obtengan perdidas pero con esfuerzo y preparación podrán ganar después.

Regulaciones innecesarias afectan el rendimiento

Siguiendo con las analogías deportivas, imaginemos que de ahora en adelante se les prohíba a los lanzadores del béisbol lanzar la pelota a más de 60 MPH por “razones de seguridad” ¿Qué clase de espectáculo tendríamos? Uno muy malo, donde los bateadores cómodamente impondrían sus condiciones y los lanzadores no podrían rendir al máximo. Lo mismo ocurre en la economía cuando se regulan los precios o se imponen requisitos administrativos absurdos para poder producir o peor aun, al igual que en el ejemplo anterior las limitaciones son para un grupo determinado de personas o industrias por lo que otros grupos pueden imponerse, de aquí la importancia de tener reglas claras del juego, además que las reglas sean las mismas para todos, solo así la competitividad será real y sana, quienes obtengan beneficios lo harán por sus capacidades gerenciales y no porque alguna ley o alto funcionario lo favorece como ocurre hoy en nuestro país.

Respeto para el empresario

La base del razonamiento Marxista radica en que la totalidad del valor de los objetos es generado por los trabajadores y por el tiempo que estos dedican su elaboración, además del Capital (Maquinarias y Equipos) por lo tanto el empresario es una suerte de oportunista que se aprovecha de su condición social para robarles la mayor parte de los beneficios generados por los trabajadores. Seguir tomando decisiones económicas sobre unas ideas que ya han sido probadas como erróneas nos lleva constantemente al fracaso. El valor de los objetos es subjetivo y dependerá del nivel de satisfacción que le brinde al consumidor, por lo tanto esa capacidad de ver que es lo que necesitan las personas determina el éxito de un negocio, es allí donde la labor del empresario se hace imprescindible, sin el debido conocimiento no se puede dirigir una empresa y el ejemplo mas claro nos lo brindan las empresas estatizadas en este gobierno y sometidas a un supuesto control obrero, cada vez tienen nominas mas amplias y su productividad es menor que en periodos anteriores generando grandes perdidas y una enorme carga fiscal y, contrario a lo que se pensó ahora con el estado como patrono las condiciones laborales han desmejorado además dichas empresas no cuentan con nuevos segmentos de negocio ni han colocado nuevos y mejores productos en el mercado, no han generado un mayor valor para la sociedad. No se puede prescindir de los empresarios, la mejor manera para hacer que estos mejoren sus relaciones con los trabajadores no es mediante la coerción, si no aplicando el principio de igualdad ante la ley no se puede asumir a un sector (Patronos o empleados) como moralmente superior o las decisiones que se tomen estarán orientadas a favorecer a unos en perjuicio de los otros. Cuando las innovaciones que hacen nuestra vida mas cómoda y fácil empiecen a salir de las oficinas de un ministerio tal vez se pueda empezar pensar que se puede prescindir del empresariado y este escenario es muy poco probable.      

Es mucho lo que se ha dicho y se dirá con respecto a nuestra situación económica y social, pero si queremos un país mejo debemos dejar de creer en todo lo que digan los políticos (¿Puedes asegurar que tu político preferido jamas te ha mentido?) ya que lamentablemente lo que tiene que ver con economía política y políticas económicas esta rodeado de muchos mitos, algunos producto de la ignorancia, otros fabricados con toda la mala intención del mundo. Es necesario que nos ocupemos de aprender como las decisiones económicas de los gobiernos afectan nuestra vida, por que el mercado y el estado no son entes imaginarios, existen y a todos nos compete.